Crítica: Rallante, desconcertante. Se confunden los tiempos, también la realidad y la ficción. Dirigida por Paul McGuigan, sin duda es una película que no deja indiferente. Su contra más significativo es el flojo comienzo de la película, que puede hacer perder al espectador antes que se meta de lleno en la trama. No es una película de acción, tampoco despierta demasiada emoción -salvo en situaciones puntuales-, pero te rompe los esquemas una y otra vez a medida que avanza la trama. Te hace pensar conforme sigues el argumento, también una vez finaliza. No reflexiones de hondo calado, pero sí te deja algo desubicado. Por si fuera poco, acompañada de una excelente selección de canciones y música: Coldplay, Stereophonics, Death Cab For Cutie, The Postal Service, Snow Patrol o The Shins sólo son algunos de los grupos elegidos. Sin duda gran nivelazo. Soberbia actuación también de los protagonistas principales: Josh Hartnett (Matthew), Diane Kruger (Lisa) y Rose Byrne (Alex). A pesar del indudable encanto de todos ellos, se muestran en todo momento fríos y bordan el papel interpretado. Para poner un poco de humor y mostrar más cercanos los sentimientos aparece la figura de Matthew Lillard (Luke), que también lo hace realmente bien. Si la ves de principio a fin, no pasa desapercobida, película para visionar más de una ocasión. Recomendada, sin duda.
Amos. Música británica de la buena, canciones con mucha pasión y sentimiento, sobresaliente voz de Kelly Jones, que musicalmente está muy bien acompañado. Sensacional grupo, imposible que no guste su ritmo.
Música fresca, ritmos pegadizos y grandes voces. Todo ello con sentido del humor y grandes dosis de originalidad. La combinación perfecta para un grupo que dará mucho que hablar.
Sonido melancólico y con mucho ritmo, ideal tanto para relajarse como para buscar un momento de activación. Suenan bien, muy bien, de forma espectacular. Y ellos lo saben. Unos genios.